10 July, 2016



No quiero irme de aquí -confiesa- por muchos motivos que me parecían muy buenos hasta que te encontré. -Da una suave palmada, frustrado; las palabras no salen como él quería-. Sé que no pediste ser mi razón para seguir con... con todo. Pero en cuanto te encontré...
Se vuelve para tomar mis manos entre las suyas y, de repente, estoy un poco asustada. Me las aprieta con fuerza y los ojos se le llenan de lágrimas. Es como si yo fuera lo que evita que él caiga por un precipicio.
Lo había entendido todo mal -sigue diciendo-. Antes de encontrarte creía que la única forma de resistir era tener algo por lo que vivir. Y no es eso. Para resistir, debes encontrar algo por lo que estés dispuesto a morir.

No comments :

Post a Comment